Puedo aceptar el fracaso, pero no acepto no intentarlo. – MJ.

No importa lo que usted piense o argumente, Michael Jeffrey Jordan formó un legado imborrable e irremplazable. Nació en Brooklyn, Nueva York, pero su corazón siempre estuvo en el Norte de Carolina aunque su fama y su grandeza destelló en Chicago.

Jordan es esa clase de jugador que cambia la historia de un juego por completo y aunque otros hagan cosas similares o mejores, la mística no les acompaña como sí le pasó a “The GOAT”.

Jordan sentado en el tambloncillo.

Hoy no quiero hablarte de los logros que todos conocemos de ‘MJ’ ni de su impacto en la cancha, solo te invito a pensar lo siguiente: ¿Cómo conocemos de Michael Jordan si cuando nacimos ya se retiraba o siquiera jugaba? ‘Mike’ no jugaba solo, la liga no era solo el “Jeffrey”, había algunos otros jugadores, pero el secreto se esconde en el hecho de que este es el jugador más recordado y mencionado, incluso por encima de nombres de competidores que tuvieron mejores números o más campeonatos…

¿El más grande de todos los tiempos?

Probablemente usted no sepa que el logo de la NBA es la silueta de Jerry West, el llamado “Michael Jordan antes de Michael Jordan”. Y si lo sabe, tal vez no conozca cual fue siquiera el número de su chaqueta. Porque de conocer usted al “logo”, lo más que pudiera recordar es que jugaba para los Lakers pero no siquiera en qué posición accionaba.

Todo el que nació antes y después de Michael Jordan sabe que lucía el 23, que jugaba de escolta y que ganó 6 campeonatos… Alrededor de este nombre se han forjado múltiples mitos, historia que muchos conocemos y que pensamos que fueron reales pero que realmente es fruto de la alucinación que la ‘cabra’ nos generaba. Muchos creen que ‘MJ’ era el que siempre tomaba el balón para decidir los partidos, que no fallaba los “clutchs” o que no perdía los 1-contra-1. Ciertamente en todo lo que mencioné, el “dios” del baloncesto se destacaba como el mejor o uno de los mejores, pero era imperfecto como cualquier otro ser humano. No obstante, generaba tantas pasiones que a veces nos hace pensar que realmente era el hijo del creador dentro de una cancha de baloncesto.

Otros jugadores a lo largo de la historia también han causado sensaciones, pero ninguno ha sido tan MÍTICO, LEGENDARIO y MÍSTICO como lo fue El Más Grande Jugador de Todos Los Tiempos en la Historia de Las Competiciones.

Hoy cumple un año más de vida el legendario jugador de los Chicago Bulls, la cara de Carolina del Norte, el verdadero y único 23; el cartógrafo que puso al baloncesto en el mapa.

¡Te amamos, MJ!

Por Eliezer González

Abogado y comunicador con interés en deportes, derecho y temas varios.

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